Bruce Lee, el golpe se realiza por sí mismo

 

Por el Gran Maestro Leo Imamura

 

 

Analizando Enter the Dragón (Operación Dragón)

 

La película Enter the Dragon inauguró un nuevo género de las artes marciales en el cine. Lo curioso es que las versiones chinas y americanas tenían diferencias que sólo fueron equiparadas 25 años después.   

Escenas consideradas muy filosóficas fueron retiradas de la versión internacional, lanzada en los Estados Unidos el 26 de agosto de 1973.  Es justamente una de esas escenas que el Gran Maestro Leo Imamura irá a discutir en este tutorial.   

Para quién no sabe, Bruce Lee fue miembro de la familia de Ip Man del Sistema Ving Tsun. Él fue hermano más viejo del Patriarca Moy Yat y es por eso, que mi maestro Leo Imamura lo llama de sibaak, o sea, tío más viejo de la familia kung Fu.

Sabemos que sibaak Bruce Lee quería hacer de la película Enter the dragon (Operación Dragón) un vehículo para expresar su admiración por la riqueza filosófica de la cultura china, particularmente de sus artes marciales.
Pero los productores de la película creían que muchas escenas no serían entendidas por el público de la época y por eso fueron introducidas solamente en la versión del vigésimo quinto aniversario de la película.

La principal de las escenas es el diálogo entre Lee, interpretado por sibaak Bruce Lee, y el monje principal del Monasterio Shaolín, interpretado por el consagrado actor chino Roy Chiao.

La versión que presentamos aquí, no es la oficial del aniversario de los 25 años. El motivo es simple, en esta versión final, la voz de sipaak Bruce Lee fue doblada. La versión que presentaremos fue interpretada por el propio Bruce Lee y carga el contenido dramático necesario para que podamos entender su importancia sobre la perspectiva kung fu.

 

Dispositivos Corporales de Combate – La búsqueda de la no técnica

 

Cuando el personaje de Lee habla: «que busca la no técnica», él hace una referencia importante sobre los contenidos de un sistema de kung fu. Ese es el motivo por el cual llamamos a esos contenidos de dispositivos corporales de combate simbólico.

Ellos son sólo dispositivos para que podamos alcanzar nuestra propia expresión del movimiento. Ese es el motivo también por el cual
el sistema como el Ving Tsun no es compuesto por técnicas. Las técnicas son demasiado operacionales y lo por tanto, muy limitadas para la expresión singular del kung fu.

El propio Patriarca Moy Yat decía que el Sistema Ving Tsun guiaba al practicante para que estuviese relajado.   O sea, estar plenamente disponible para cualquier situación.  Esto nunca podría ser alcanzado si el practicante se apegase física y emocionalmente a las técnicas.  Por eso, el practicante debería librarse de la dependencia de la expresión mecánica y confiar en su kung fu para protegerse;  por esta razón, la más alta técnica es la no-técnica.

¿Pero cómo saber cuál es el movimiento más apropiado para cada situación?

El otro, su adversario, es quien irá a decir lo que usted debe hacer.  Claro que él, no le dirá nada intencionalmente; su adversario se lo dirá a través de la sutileza de los movimientos.  De esta manera, cada movimiento debe ser integrado al del otro, donde el movimiento de su adversario complementa el suyo y viceversa.

En este momento no hay yo y el otro, pero si una fusión de ambos.  Esto es lo que el profesor François Jullien, de la Universidad Paris Sete, llama de perspectiva transindividual.  Para él, la concepción china de humanidad no es individualista, pero tampoco niega la individualidad.  En esta perspectiva, el yo individual no es concebido como un substrato sujeto. O sea, la palabra “yo” no existe.

La integración entre los oponentes es como un juego de niños, pero jugado seriamente. Ese sentimiento donde reconocemos la existencia del otro, como parte de mi propia existencia, puede ser llamada de humanidad.

La primera proposición en este sentido puede ser atribuida a Confucio, que vivió en el siglo VI antes de Cristo. Observe que el ideograma chino correspondiente a humanidad ( 二 人) está compuesto por el caracter de persona y el caracter dos.   

El sentimiento de humanidad dice respecto a dos personas, por tanto, este ideograma de humanidad enfatiza la importancia del reconocimiento de la vida del otro en la suya propia.  Su relevancia estratégica está en la capacidad de anticipar el movimiento de su adversario.   

La eficacia por adaptación y la feminización de la guerra.  

La oposición complementaria en el contexto de la noción de humanidad gana un nivel de excelencia de tal magnitud y a tal punto que, el que consiga adaptarse mejor al otro tendrá la ventaja estratégica. Quién no sea capaz de adaptarse, ofrecerá la oportunidad para el otro.
Es aquí que ocurre algo único dentro del pensamiento estratégico chino clásico, el efecto ocurre por sí mismo, como consecuencia natural de ese proceso de oposición complementario, al contrario de lo que acostumbramos creer.  El efecto deseado, no es visto comuna consecuencia de un esfuerzo personal, como estamos acostumbrados a ver en nuestra cultura.

Por eso Lee dice: «el golpe es realizado por sí mismo».  Pero antes, el artista Marcial debe estar listo para adaptarse para lo que vendrá.
Esa capacidad continua de adaptación es llamada de eficacia por adaptación y caracteriza la feminización de la guerra, término acuñado por el profesor Albert Galvany, docente de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona.  Eso es lo que caracteriza al kung fu. 

Tal vez ahora, podamos, por qué los jefes de la Warner Bros decidieron cortar esas partes de la película. Hasta hoy, 44 años después de su lanzamiento, la película continúa siendo difícil de ser comprendida.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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